lunes, 23 de febrero de 2009

Reflejo



Sea cual sea el lado del espejo en que nos situemos
siempre podremos encontrar a Alicia
Si así nos lo proponemos...


Y el tiempo... (si es que existe el tiempo)
podría detenerse
o tal vez derretirse
-lentamente-
estampado en un Dalí
para entonces,
hacerse eterno.


Creo que fue hace un año, o dos?
quizás cuatro... no lo recuerdo.
En que el peso de una mentira
cobijó a un sueño inconcluso
e iluso...
Y a una lágrima extraviada,
(entre sentimientos erróneos y poco maduros).


Entre lo divino y lo profano
sudando sangre descompuesta
la calavera reniega a la muerte incontrolable
de un suspiro enamorado de
una canciòn aún no creada...
Si ha de morir
¡Qué muera!
Electrocutada y atrapada
en su camisa de fuerza.


De aquél suceso fúnebre puede que nazca un nuevo réquiem...


Muerte?
Qué sería de la muerte sin vida?
Vida!
Si lo que yo quiero es vida del otro lado de mi espejo!
(Y de éste)
Y poder reírme de ti Alicia

-o contigo-

Y junto a mis calaveras embriagarme
una noche más
con la luna roja y perfectamente redonda
a mis espaldas.



CG

2 comentarios:

Leo dijo...

Hermosas imágenes, aún no he leído todos los textos... Suerte!

Butterfly dijo...

Gracias.. te visitaré pronto, sin sueño